martes, 21 de septiembre de 2010

El espacio se puede recuperar;
el tiempo jamás[1].
Tengo el sabor amargo de una certeza.
Hay un poder que está por encima de
los poderes del Estado, invisible a los ojos.
Hace décadas que existe una subordinación
ante determinados intereses[2].
El principio republicano de la periodicidad de los mandatos.
Que los medios de comunicación a nivel global se encuentran en propiedad del capital financiero transnacional no resulta a esta altura pasible de discusión[3]. Por otra parte la denominada “agenda setting” es decir la agenda temática impuesta al público por los medios de comunicación masivos es incluso reconocida – tal vez en un alarde de demostración de poder – hasta por los propios ejecutivos y escribas de dichos medios[4]. Siendo así entonces es necesario analizar como opera el poder financiero, a través de los medios de comunicación globales, sobre nuestro país.
Magnetto y su entrevista al Financial Times de Inglaterra.
El día viernes próximo pasado, diecisiete de septiembre de dos mil diez, el Ceo de Clarín otorgó una entrevista al diario inglés nombrado - reconocido por ser el medio por el cual se expresa el sistema financiero global - lo que demuestra una vez más en donde se encuentra el eje de poder que se esconde detrás de este personaje. Ahora bien, a renglón seguido el día veinte del corriente mes, un ignoto que a partir de su afiebrada imaginación ha vinculado a Perón y Eva con el oro del nazismo, Uki Goñi, escribe una columna para The Guardian, otro diario inglés, en el que se manifiesta la recuperación del nivel de aceptación de la Presidenta CFK y el ex Presidente Néstor Kirchner y la preocupación por la creación de una “dinastía”[5]. Oh casualidad, un día antes el hombre de las etimologías II (J. Fontevecchia, el I -claro está- es un tal Mariano Grondona), escribe en su columna dominical sobre el mismo tema, advirtiendo que “el efecto secundario del aumento del precio de las materias primas para países con muchos recursos naturales hace que la bonanza económica potencie el deseo de sus gobernantes a perpetuarse en el gobierno, desnaturalizando el principio democrático de la alternancia en el poder.”[6] Quienes conocen sobre operaciones psicológicas enseñan que la persistencia de un tema, junto con la variedad de su presentación, es la cualidad rectora de toda campaña de propaganda. Es lo que se denomina regla de la orquestación y en el manipuleo informativo consiste en la repetición de determinada idea enfatizada y repetida insistentemente desde distintos enfoques[7]. Por otra parte una de las más viejas recetas utilizadas por los servicios de inteligencia para desinformar consiste en colocar una determinada noticia en un medio de comunicación extranjero y esperar tranquilamente a que llegue al propio país merced a la colaboración de periodistas y medios amigos[8]. Por eso es importante advertir por donde viene el nuevo ataque del capitalismo global en contra del movimiento nacional popular y democrático que encabeza hoy CFK. Las razones de ello las hemos considerado en un artículo anterior al que remitimos[9].
La lectura atenta de los artículos publicados, en la última semana por los diarios ingleses, indica que ante el aumento de la intención de voto y la posibilidad cierta, palpable y real de que Néstor Kirchner suceda a CFK en la primera magistratura, la campaña de desprestigio – ante la potencial falencia de la eficacia de los deseos de muerte expresados durante la última semana por los escribas columnistas del Clarín y la Nazión - se concentrará en falsas controversias de tipo institucional y republicano. Nada nuevo bajo el sol.
El cuestionamiento, que surge prístino de la nueva operación, es aquel de la periodicidad de los mandatos, que constituye uno de los pilares del sistema republicano por lo que habrá que prepararse para oir reiteradamente frases hechas como aquella de Lord Acton que reza: “El poder corrompe. El poder absoluto corrompe absolutamente.” Claro que quienes reciten la frase no se preocuparán por el poder privado - al que nadie elige y cuya concentración monopólica en vastos sectores de la economía mundial impone el hambre a millones de personas y la destrucción del medio ambiente global - sino por el del pueblo, que se expresa libremente en comicios eligiendo a sus representantes. El eje del planteo apuntalará el recurso que, en los manuales de guerra psicológica, se denomina “etiquetas morales”, método que, para desprestigiar a los líderes del campo adversario, consiste en calificarlos de algo que la audiencia odia o teme[10]: dictadores y autoritarios serán los repetidos e infames apelativos para conceptualizar a CFK y Néstor Kirchner. Poco importará el voto popular ya que, como enseñaba el maestro Jauretche, “la mayoría no gobierna, porque esto es una democracia y la democracia solo funciona cuando gobierna la minoría. Cuando gobierna la mayoría es la dictadura”[11]. Esta ironía, que resulta tan gráfica, constituye un principio inmanente del establishment, y sino leamos a la única e impresentable cenadora de la Coalición Cívico Libertadora, en el congreso de la nación, quien nos ilustra sobre el punto en el artículo publicado por The Guardian: “El matrimonio gobernante ha usurpado el poder convirtiéndose en una dictadura electoral”. Para estos personeros, del poder financiero internacional, CFK y Néstor Kirchner serán – en una falacia discursiva mayúscula - una sola persona que intenta mantenerse en el poder. Por si no queda claro leamos a J.Fontevecchia: “la angioplastia de Néstor Kirchner puso en evidencia la ventaja política que representa para el ex presidente su sociedad conyugal con Cristina. Como si una cabeza contara con dos cuerpos para vencer los límites que la salud pudiera imponer. O como si una misma persona física dispusiera de dos personas jurídicas para sortear el impedimento constitucional a la continuidad del mismo “cuerpo” en la primera magistratura.”.
Aclaración previa.
Si bien el suscripto respeta, por tratarse del régimen jurídico vigente, el sistema constitucional Argentino - impuesto por el librecambrismo, el capital extranjero y la masonería[12] - no por ello deja de analizarlo y cuestionarlo. A no olvidarse que la Constitución Peronista de 1949 fue derogada por un bando.
La historia de la limitación temporal al poder político.
Entrando al análisis de la cuestión, tanto la limitación temporal de los mandatos como la división del poder político en tres funciones: legislativa, ejecutiva y judicial, fueron postuladas por Montesquieu –otro miembro de la masonería[13]- en su obra “El espíritu de las leyes”. Dicha obra, según nos cuenta Walter Graciano, fue escrita y divulgada en función de los intereses de Inglaterra dado que ese país deseaba extender su imperio y para ello necesitaba debilitar a las monarquías absolutistas existentes en Europa, sobre todo la Francesa, que podían obstaculizar el dominio mundial comercial y financiero de los ingleses[14]. Así como otrora fue funcional al interés británico, hoy estos dos principios son funcionales al interés del capital financiero transnacionalizado que en la actualidad se apoya en la estructura del imperio anglo-americano, en razón de contar estos con la potencia bélica necesaria para doblegar las resistencias nacionales a sus imposiciones: a la mano se encuentra el ejemplo de Saddam Hussein y el petróleo iraquí y el venezolano Hugo Chávez. El debilitamiento del poder político por la limitación temporal se observa en razón de que, por una parte, los gobiernos tienen un plazo de duración - comparativo - relativamente corto, mientras que el poder económico tiene continuidad y perpetuidad en el tiempo según sus propias reglas y lineamientos. Scalabrini Ortiz, elogiando lo hecho por Juan Perón, nos decía en 1957: “En la Constitución de 1949 el hombre argentino entra por primera vez en el régimen de sus instituciones, y en consecuencia la propiedad y el capital que es su secuela inmediata, quedan limitados a la utilidad de su función social. Durante 94 años el poder económico ha ejercido en nuestro país un dominio absoluto y despótico porque es la energía central y permanente en torno a la cual giran las actividades del país. Frente a él el poder político era inerme. Estaba limitado en su acción por las inhibiciones constitucionales y era fugaz en el tiempo. El Presidente de la República duraba seis años en sus funciones. El gerente de un ferrocarril, toda su vida. La propiedad no caduca ni es perentoria. El poder económico no está al alcance del pueblo. Al alcance del pueblo solo está el poder político.”[15] José Pirillo, ex propietario de “La Razón”, ha comentado que el siniestro personaje, que porta el apellido de la encarnación del mal en el comic X-MEN, le explicara con la docencia de un experto y meridiana claridad que “los presidentes duran 6 años y los diarios 100”[16] y que en base a ello debían estructurar sus ataques al poder político y la consolidación de sus grupos económicos[17].
¿Y por Europa y EEUU como andamos?
La posibilidad de un gobernante electo de permanecer en su cargo no es algo desconocido en Europa ni EEUU, en tanto resulte designado de manera directa o indirecta por el voto. En España, al tratarse de un sistema parlamentario, no se elige al presidente por sufragio universal, sino que lo hace el Parlamento. Evidentemente entonces no tiene restricciones para la reelección y tampoco en Francia donde existe un sistema presidencialista como el nuestro. De hecho Fraçois Mitterrand mantuvo la presidencia durante catorce años seguidos, prácticamente el mismo tiempo que Felipe González en España[18]. En Alemania tampoco existen restricciones y por otra parte en EEUU Franklin Delano Roosvelt fue electo consecutivamente en cuatro elecciones (1932, 1936,1940 y 1944 año en que falleció) si bien la enmienda 22 lo limita en la actualidad a dos períodos.
La importancia de la identificación entre el líder y el pueblo.
La identificación constituye un proceso por el cual se construye un puente afectivo entre el líder y su pueblo. Cuando en un momento histórico, de importantes transformaciones, se deben enfrentar batallas, contra un poder corporativo y permanente, no se puede variar la conducción a mitad de camino. O puede hacerse bajo el riesgo real de perder la lucha. En un artículo anterior hemos resaltado la importancia de los liderazgos[19]. Cabe simplemente aquí recordar que, como la historia del mundo demuestra, “muerto el perro se acabo la rabia” aún cuando el pueblo bien organizado pueda dar su batalla ya que como enseñaba el General Perón “solo la organización vence al tiempo”. Sin embargo es allí donde el capital financiero transnacional lleva la ventaja, puesto que se encuentra organizado y unificado sobre principios amorales desde hace más de dos siglos. El reconocido pensador Argentino Ernesto Laclau ha dicho recientemente que “para las democracias latinoamericanas soy partidario de la reelección presidencial indefinida. No en sentido de que vayan a elegirse presidentes de por vida, sino de que estos puedan presentarse a elecciones una y otra vez. Porque cuando la voluntad colectiva de cambio se ha aglutinado alrededor de ciertos significantes, imágenes y nombres, la discontinuidad de ese proceso puede llevar a la reconstrucción del viejo régimen sobre la base de diluir el poder en una serie de comites y corporaciones de distintos tipos”.
Se trata entonces, como se ha visto, en primer lugar de una falacia por cuanto hablamos de distintas personas, electas por el pueblo soberano en elecciones libres y en segundo lugar de una zoncera más, creada por los intereses de la oligarquía británica e inculcada urbi et orbi por los personeros y académicos del establishment de los distintos estados. A ellos deberemos derrotar, en la batalla argumental y cultural, hasta que llegue la victoria del año 2011.
[1] Napoleón Bonaparte.
[2] Cristina Fernández de Kirchner en su discurso al presentar el informe “Papel Prensa La verdad”.
[3]El periodista belga Michael Cotton relataba, ya en el año 1992, que en 1988 las tres cuartas partes de las acciones de ABC, NBC y CBS (las tres grandes cadenas de TV en EEUU) pertenecían a Bancos, como el Chase Maniatan Bank, el Citibank, el Bank Of America y la Morgan Guaranty Trust. Los grandes grupos financieros controlaban también 34 emisoras de televisión local, 201 sistemas de televisión por cable, 62 emisoras de radio, 20 discográficas, 59 revistas entre ellas Time y Newsweek y conocidos diarios como The New Cork Times, el Washinton Post, el Wall Street Journal y Los Angeles Times, así como 41 sociedades editoariales y varias compañias cinematográficas. El mercado del disco se lo repartían cinco grupos de comunicación, entre ellos la Warner Bros y la CBS, que controlaban en aquel entonces el 65% de ese mercado. Las tres cadenas nacionales se repartían dos tercios de los ingresos publicitarios y si bien existía una rede de televisiones independientes, el 80% de ellas estaban afiliadas a las cadenas nacionales privadas para la difusión de las informaciones(Michael Collon. Ojo con los Media. Pág. 127.) Ya en lo relativo a nuestro país y a la actualidad el ex juez federal Rodríguez Villafañe ha publicado que: Baste señalar, a manera de ejemplo, que a fines del año 1999 el Banco de Inversiones de Estados Unidos Goldman Sachs compró el 18 % de las acciones del Grupo Clarín S. A, grupo este mutimediático de mayor presencia y penetración de opinión en Argentina, propietario en distintas proporciones de gran cantidad de medios de difusión gráficos, radiales y televisivos, (Canal 13 de Buenos Aires y Canal 12 de Córdoba; diarios Clarín, Olé, La Razón, La Voz del Interior y Día a Día de Córdoba)., entre otros emprendimientos gráficos; Radio Mitre -Cadena Mitre, Cadena 100, Cadena Top 40 con radios diversas en el interior del país-; la agencia de noticia Diarios y Noticias -DYN-; el sistema de TV por Multicanal”, Cable “luego fusionado a “Cablevisión”; etc.). También uno de los dueños de “Papel Prensa S.A.” que fabrica uno de los insumos más importantes de los diarios, como es el papel. Por su parte, el Citibank, una de las entidades financieras más poderosa de los Estados Unidos, en 1997, compró el control mayoritario de Telefónica de Argentina. Empresa ésta que era propietaria del paquete accionario de TELEFE, titular de la licencia de Canal 11 de Bs. As. A su vez, TELEFE y su señal llega a todo el país, por diversos canales, en especial, por los ocho canales de aire de propiedad del mismo grupo de Telefónica, entre otros, el Canal 8 de Córdoba. También ha sido dueña en diversas proporciones accionarias de Radio Continental (AM) y FM Hit, de muchos medios gráficos, (revistas Gente, Para Ti, Billiken, La Chacra y Campo Argentino), de emprendimientos audiovisuales y comunicacionales, como Cablevisión TCI. http://www.agenciacta.org.ar/article14850.html
[4] Vease sino el reciente reconocimiento efectuado por el infame Mariano Grondona en su relato sobre su reunión con el CEO de Clarín, Héctor Magnetto. http://www.youtube.com/watch?v=9TRiHrJCbLs en el minuto 4.40
[5] http://www.guardian.co.uk/world/2010/sep/20/argentina-poll-kirchner-return-cristina
[6] http://www.perfil.com/contenidos/2010/09/18/noticia_0038.html
[7] Jean Marie Domenach. La propaganda política, pág 59.
[8] Pascual Serrano. Desinformación. De cómo los medios ocultan el mundo. Pág. 296.
[9] Derrotismo. www.aminomelovasacontar.blogspot.com
[10] Fernando Frade Merino. La Guerra psicológica. Pág. 116.
[11] Arturo Jauretche. Manual de zonceras argentinas. Nipo-nazi-fasci-falanjo-peronista.
[12] Raúl Scalabrini Ortiz. Revista Que sucedió en siete días. La Libertad sirvió para encubrir una verdadera esclavitud. Nº 186. Junio de 1958. “Digo que la constitución es una obra de perfidia y de habilidad masónica, y no formulo una afirmación inconsistente. Los cuatro presidentes que más directamente influyeron en su concepción y redacción fueron masones devotos. Se jactaban de no postrarse ante el altar de ningún Dios pero se prosternaban reverentes ante el altar de la masonería, que es uno de los más eficaces instrumentos de la dominación invisible de Gran Bretaña. En la página 252 de las Arengas, edición de La Nación, de 1902, se leen estor párrafos del general Mitre, leídos en octubre de 1868: “Los cuatro presidentes, hermanos, se han encontrado una vez juntos y arrodillados al pie de estos altares: el general Urquiza, que acababa de serlo, el doctor Derqui, que lo era entonces; yo, quien debía ser honorado más tarde con el voto de mis conciudadanos, y el hermano Sarmiento, que va a dirigir bien pronto los destinos de la nación” (Discurso masónico en el banquete dado en honor de los presidentes Mitre y Sarmiento.”
[13] Walter Graziano. Nadie vio Matrix. Pág. 448. Nacido en Francia, vivió varios años en Inglaterra, donde fue un niño mimado de la Royal society, sociedad al estilo del actual Council of foreing relations –Fue asimismo uno de los fundadores de la masonería moderna en Francia y amigo del socio número cuatro de la Gran Logia de Inglaterra (cabeza mundial de esa organización secreta).
[14] Walter Graziano. Nadie vio Matrix. Pág. 448.
[15] Raúl Scalabrini Ortiz. Nº 134. Junio de 1957. Frente al poder económico extranjero, conservemos nuestra fuerza política.
[16] http://www.youtube.com/watch?v=MNsji5xfAWs
[17] Es menester aclarar que aquello que se repite en ambos comentarios, respecto de los seis años, tiene que ver con el plazo establecido, para el poder ejecutivo, en la Constitución Nacional de 1853. Con la modificación, resultante del pacto de vivos del año 1994, dicho plazo terminó en cuatro años con derecho a una reelección.
[18] Pascual Serrano. Desinformación. De cómo los medios ocultan el mundo. Pág. 160.
[19] Cabeza de turco. www.aminomelovasacontar.blogspot.com

miércoles, 12 de mayo de 2010

Fontevecchia y Kirchner.

Propio de la formación de carrera de derecho, y principal enseñanza a la hora del análisis, es la disección de los temas. En los artículos encuentro dos principales que son a los que haré referencia: I) La capacidad de Kirchner para conducir por acción y reacción a toda la sociedad argentina y II) El Rol de la Prensa en Democracia y el miedo.
Respeto mucho a Fontevecchia, el periodista, lo considero el más preparado intelectual de los liberales argentinos; no así al Fontevecchia Director editorial de diarios y revistas, en las cuales desata infames informes, comparaciones, fotomontajes sin ningún tipo de límites éticos periodísticos –el de la última Revista Noticias con Kirchner como Hitler me resulta un oprobio a las víctimas del Holocausto–.
KIRCHNER ¿TE HACE KIRCHNER?
La tesis de Fontevecchia en (K te hace K) es la siguiente: Kirchner, al confrontar con sus adversarios, logra transformarlos en algo parecido a él mismo. Nos dice: “El primer acierto de Kirchner al hacer Kirchner al adversario consiste en obligarlo a cambiar. Cuando cambia, pierde porque la legitimidad está relacionada con la autenticidad, con ser consistente con lo que se era, y el cambio es percibido como falsedad”. Antes nos dijo: “Este método sirve tanto para deslegitimar a Clarín (“miente” o “es tendencioso” o “sólo le importan sus intereses”) como a la oposición (“tuercen la ley” o “con tal de ganar en el Congreso, no respetan la Constitución” o “abusan de la mayoría”)”, “Responderle a Kirchner en sus mismos términos no es señal de fortaleza sino de debilidad y miedo. Se justificaría en aquel cuya vida estuviera en peligro, como el ejemplo del delincuente que irrumpe violentamente en un hogar, pero no es válido para una organización, un partido político o un líder que aspire a superar a quien se opone. Si para defenderse debiera comportarse con la misma brutalidad de aquel a quien critica, tendrá disculpa pero no crédito ni mérito.” El análisis es interesante y se construye sobre la base de las siguientes premisas: I) Kirchner es “malo”; II) Quienes se le oponen son “buenos”; III) Como es tan malo, quienes lo enfrentan deben pelear con sus mismas armas; IV) Al hacerlo, se transforman, y pierden porque el cambio va asociado a la falsedad.
El análisis es interesante, pero contiene una premisa falsa que determina la falsedad del silogismo. Quienes se oponen a Kirchner no son “buenos”. No cambian. Al contrario, su esencia, en el mejor de los casos, es idéntica a la de Kirchner. El ejemplo de Fontevecchia nos permitirá aclararlo. Dice: “El método sirve… para deslegitimar a Clarín (“miente” o “es tendencioso” o “sólo le importan sus intereses”). Aquí, Clarín es el “bueno”, que cambia para enfrentar a Kirchner. Sin embargo, el mismo Fontevecchia se ha encargado, en notas sabatinas y dominicales anteriores (Ver. ¿Por qué tan pronto? 11.4.2008 y Clarín Crítica.12.4.2009), de probar que Clarín miente, es tendencioso y sólo le importan sus intereses, con lo cual ya estaba corrompido antes de Kirchner y lo que éste hizo, en última instancia, fue sacarlo a la luz. Veamos la primera de las notas citadas, (abril de 2008): “Alfonsín lo hizo. Menem lo hizo. Ahora, Kirchner también. Iba a suceder, aunque nadie imaginaba que sería tan pronto, a sólo tres meses de asumir Cristina Fernández. Como pasó siempre con otros presidentes, lo “lógico” hubiera sido que esta pelea con Clarín se desatara dos años antes de terminar el mandato, cuando generalmente quien gobierna pierde –o se percibe claramente que va a perder– las elecciones legislativas previas a los comicios presidenciales: en el caso de Alfonsín, en 1987; en el de Menem, en 1997; y en el del matrimonio Kirchner, supuestamente en 2009….La línea editorial de Clarín, que podría resumirse en la búsqueda por alcanzar siempre la mayor cantidad de audiencia, sigue constantemente el humor de la sociedad y nunca se va a oponer a un presidente o a un gobierno que cuente con la simpatía de la mayor parte de la población. …Su ideología es el éxito. … La responsabilidad que le podría caber a ese diario es la de contribuir a la volatilidad de la opinión pública y la histeria pendular que eso caracteriza. Clarín no tiene precio cuando se trata de ir contra la opinión pública, lo que no quita que mientras eso no ocurra trate de sacar el mayor provecho de los gobiernos crédulos que creen que pueden dominarlo”. En el segundo de los artículos indicados, relatando la pelea de Clarín con el periodista Lanata, nos dice: “Y en ese caso, la cuestión ya cruzaría la frontera del conflicto entre colegas para adquirir una dimensión de abuso de poder por la posición dominante que el Grupo Clarín ostenta en los medios de comunicación. Como si se tratara de un mensaje a todos los sujetos noticiosos, donde les dijera: “Soy tan grande que ¡cuidado! Nadie se meta conmigo porque después, no importa el tiempo que pase o que ya no resulte una amenaza quien me desafió, igual iré contra él y hasta contra sus descendientes; no porque especialmente me importe su escarmiento sino para que todos los demás se inhiban de meterse conmigo. Por eso, no tendré grandeza en la victoria y seré despiadado con mis contrincantes, especialmente en sus momentos de mayor debilidad”.” En el ejemplo está claro que Clarín no era “bueno” y se transformó para enfrentar al “malo” de Kirchner. Era lo que es: un grupo económico que defiende sus intereses y negocia con todos los Presidentes, garantizándoles su apoyo durante el tiempo de prosperidad y abandonándolos cuando prevé la pobreza, de votos, claro está, e impone, por otra parte, su potencia a los medios o periodistas menos potentes.
Lo mismo puede decirse de la oposición política: sus declamados valores republicanos no eran reales y, por lo tanto, no puede decirse que ahora hayan mutado en saqueadores de comisiones. Siempre fueron lo mismo: lo que hizo el tiempo fue darles las condiciones para revelar lo que realmente eran. La historia reciente lo demuestra y como muestra un botón: Aguad fue el ministro más importante de Ramón Mestre, quien, amen de dejar más de treinta y cinco muertos como Jefe de Gabinete de Fernando de la Rua, designó, a días de retirarse de la gobernación de Córdoba, sin comisiones ni consejo alguno de la magistratura a más de sesenta jueces. Ambos hicieron lo mismo en Corrientes con la intervención en la que participaron, en la que, aún después de diez años, se investiga un crédito de sesenta millones de dólares nunca registrado en la contabilidad y que aún la provincia y su gente están pagando. Como expresa el refrán: “Para conocer a un cojo hay que dejarlo caminar”.

¿ATEMORIZA Y CORROMPE?
Ingresando a la tesis de Fontevecchia en Atemoriza y corrompe, el planteo es el siguiente: “Como un seductor compulsivo, Kirchner identifica la debilidad, necesidad o deseo de quien aspira a conquistar, se lo cumple y a cambio lo coloniza… A las almas nobles las corrompe ejecutando algunos de sus deseos: castigo a los ex represores, ataque a la posición dominante de Clarín, jerarquización de la Corte Suprema o una economía que se declame más progresista. A las almas normales, como también a la parte menos noble de las almas nobles, las seduce con privilegios personales que no únicamente ni necesariamente tienen que ser materiales pero sí pueden ser cuantificados como ventajas. No me estoy refiriendo a quienes tienen claro que se someten temporalmente a la caja del Gobierno –como dice el proverbio: “Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño”–, sino a personas que para talibanizarse y pasar a defender casi acríticamente al Gobierno necesiten creer que la razón está de su lado y como mecanismo de defensa no puedan registrar la forma en que están siendo compensadas. Estos son los que sufren el proceso de kirchnerización, los otros son mercenarios…. La otra forma con la que Kirchner hace Kirchner a los demás también consiste en arrastrar a la persona fuera de su centro de equilibrio hacia una posición de fanatismo, pero en este caso a la opuesta, la de anti….La anterior es la forma dulce, ésta es la ácida. Aquí no se corrompe al descentrado sino que se lo aterroriza con un doble fin desestabilizante. Para que los más débiles, petrificados de espanto, se apliquen a la huida. Y los menos débiles, verdaderamente asustados, se dispongan a librar “una guerra” dejando de lado cualquier principio, contagiados del mismo argumento kirchnerista donde el fin siempre justifica los medios”.
El análisis es, nuevamente, interesante, pero, a mi juicio, peca de simplificación al analizar en cuestiones psicológicas cuestiones que trascienden lo individual. En su Prólogo a la “Contribución a la Crítica de la Economía Política - 1859”, Karl Marx explica que “Determinadas formas de conciencia social se corresponden con el conjunto de las relaciones de producción que forman la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio jurídico y político. El modo de producción de la vida material determina el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.” A partir del análisis materialista de la sociedad, no puede considerarse que Kirchner sea quien seduce y coloniza, sino el apoyo –o la falta de él– por parte de la sociedad a la estructura económica sistémica.
Dicha estructura económica sistémica fue signada por el golpe de Estado del año 1976 en nuestro país. El régimen de facto, a partir de marzo de dicho año, que, como bien señala Morandini, impuso el terrorismo de Estado, fue un recurso para imponer al pueblo Argentino en particular, y a Latinoamérica en general –Plan Cóndor mediante–, políticas liberales en materia económica. A partir de dicho proceso, con Martínez de Hoz como ministro de economía, se modificó la estructura económica del país: estableciéndose políticas económicas que, como señalan Schvarzer, Canitrot y Ferrer, “llevaron a la reprimarización de la economía, al retroceso industrial –inducido por las rebajas arancelarias y la apreciación cambiaria–, a las privatizaciones y a la política de racionalización de las empresas públicas”, tuvieron como consecuencia el quebrantamiento de las bases que daban sustento a los gobiernos populares; en particular, la alianza entre sindicatos e industria volcada al mercado interno. No se puede dejar de mencionar en este periodo la estatización de la deuda privada por Domingo Felipe Cavallo en el año 1981. Se trató del huevo de la serpiente en el que ya se comenzaba a ver el sistema económico que, en la Década de los noventa, impondría el Consenso de Washington (Disciplina fiscal Reordenamiento de las prioridades del gasto público Reforma Impositiva Liberalización de las tasas de interés Una tasa de cambio competitiva Liberalización del comercio internacional (trade liberalization) Liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas Privatización Desregulación Derechos de propiedad.) Así lo reconoce Martínez de Hoz en un interesante reportaje histórico en el que manifiesta que los lineamientos de la política económica de Cavallo en los 90´s son los mismos que el modelo dispuesto por él.
Considerando, entonces, que es la economía la que determina las relaciones sociales, mi análisis de la situación política argentina es el siguiente: El panorama actual se divide en tres partes. I) Quienes apoyan a Kirchner por considerar que enfrenta al sistema económico impuesto a partir del golpe de Estado de 1976 (Dentro de estos ubicamos a quienes lo apoyan no por haber sido colonizados por gozar de la satisfacción de uno de sus deseos, como sería el castigo a los ex represores, ataque a la posición dominante de Clarín, jerarquización de la Corte Suprema o una economía que se declame más progresista en si mismo, sino porque todos ellos entienden que tanto la Corte Suprema menemista, Clarín y los ex represores conforman las condiciones de la superestructura que permitió imponer, sostener y mantener el sistema económico liberal en los setentas y neoliberal en los noventas. II) Quienes lo cuestionan desde la izquierda, considerando que Kirchner en realidad es un impostor, un gatopardista, que ha realizado cambios en la estructura económica pero son de maquillaje. Para este grupo, como bien explica Alicia García López en “Respetabilidad, Poder y Seducción”, detrás de un discurso de cambio se ocultaría un profundo conservadurismo: cambiar algo en lo aparente y formal para que todo siga igual en lo sustancial[1]. Aquí podemos ubicar a Pino Solanas y su Proyecto Sur, quienes reclaman reforma financiera, recuperación de los recursos mineros, petrolíferos, no pagar la deuda, etc. Por último, III) Quienes lo cuestionan desde la derecha por considerar que el modelo liberal es el correcto y ven afectados los intereses consolidados en base a dicho modelo. Vuelvo a la citada autora: “Las familias más temerosas de los cambios son aquellas que se han favorecido con el conservadurismo.[2]” Aquí encontramos a Duhalde, Macri, De Narváez, López Murphy, Redrado.
Mi análisis se funda en la ausencia de creencia de que una persona tenga la capacidad absoluta para conquistar, engañar y pervertir a toda la población. Morandini explica, analizando los dichos de Massera, que es la sociedad la que genera sus propios monstruos al no criticarlos. Debemos asumir nuestras responsabilidades y no cargarlas todas sobre Kirchner. Como expresa Shakespeare en Julio Cesar: “La falta, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos”. Fontevecchia también lo tiene claro, pero aquí parece olvidarse. En: ¿Por qué tan pronto? explica: “Es más fácil echarle la culpa de los propios males a un tercero, y de ser posible al más poderoso que haya, para así consolarse con el papel de víctima.”
KIRCHNER ABSOLUTO.
Hasta hace no mucho tiempo, el Kirchnerismo estaba en franca desaparición. Mariano Grondona publicó hace más de un año “El postkirchnerismo” y la elección del 28J parecía haber terminado con el proyecto político de aquél. El infame periodista se permitía en su programa plantear junto al Presidente de la sociedad rural “que no sabía si CFK terminaría su mandato”.
Sin embargo, Cristina Fernández de Kirchner impulsó distintas medidas que, volviendo nuevamente al análisis materialista, transformaron la realidad económica o son apreciados como instrumentos para transformarla (Ley de servicios audiovisuales, Asignación Universal por Hijo, etc.). Concitó así importantes apoyos, y el proyecto recuperó perspectivas de cara al año 2011.
Entiendo que los análisis que concentran todo en Kirchner se justifican como seguidamente lo explico.
Lo primero que quiero dejar claro es que Fontevecchia es uno de los enemigos, no más importantes, pero sí más inteligentes, que tiene Kirchner dentro del periodismo, no sólo desde lo ideológico, sino, nuevamente, desde lo económico, ya que el único medio periodístico que fue discriminado por la pauta oficial fue Perfil, el que, con el patrocinio del Cels, que conduce Verbitsky, llevó el caso a la Justicia habiendo obtenido sentencia favorable de primera instancia (hoy apelada).
Siendo entonces Fontevecchia un enemigo declarado de Kirchner, mi explicación de su mirada, en la cual concentra todo lo malo en el ex presidente, es la siguiente:
Cuenta la historia que al promediar el siglo XVII y durante largo tiempo, la moda de lo turco se apoderó de buena parte de Europa. El café a la turca, los divanes (llamados otomanos en occidente), las pinturas con sultanes y odaliscas invadieron los salones. En las ferias de diversiones, en los juegos de tiro al blanco o muñeco nunca faltaba alguno vestido de turco: quien lo descabezaba o volteaba el fez rojo ganaba un premio. Allí, en el idioma francés, surgió la frase servir de “tete de turc” la que pronto se difundió en España y América como “ser cabeza de turco”(1) . Dicha frase denomina una técnica que, en los manuales de guerra psicológica, se llama también “paraguas”, “pantalla” o “pararrayos”, y sigue la regla de la simplificación y el “enemigo único”. Se trata de una poderosa arma de propaganda consistente en centrar las energías agresivas de una persona o grupo sobre otro individuo, grupo u objeto (2), demonizándolo, es decir, haciéndolo tributario de todos los males. Concentrar el odio que se siente por el campo adversario en una sola persona es la forma de simplificación más elemental y encuentra su razón de ser en que los hombres prefieren enfrentar a personas visibles más bien que a fuerzas oscuras (3) o, lo que es lo mismo, no se teme tanto al enemigo que se ve sino que el temor se multiplica cuando el mal es invisible (4). La misma estrategia ha adoptado Kirchner frente a la oposición, concentrándola toda en el Grupo Mediático, Clarín.
Jean Marie Domenach explicaba, en su análisis sobre la propaganda, que lo expuesto es particularmente útil cuando se convence a los hombres de que su verdadero enemigo no es tal partido o tal nación, sino el jefe de ese partido o esa nación, con lo cual se matan dos pájaros de un tiro: por una parte, se tranquiliza a los propios partidarios, seguros de tener enfrente no una masa resuelta como ellos, sino una multitud engañada conducida por un mal pastor que lo abandonará cuando se abran sus ojos; por otra parte, se puede esperar que se divida el campo contrario y se desprendan algunos elementos (5). La técnica tiene aplicación milenaria por parte de uno de los poderes sempiternos de la historia de la humanidad, la iglesia católica, que unificó en Satanás la existencia de todos los males. Este último término proviene del latín Satanas y éste del hebreo Satán, nombre propio masculino que significa “el demonio”; grandes filósofos consideran, (Kant, por ejemplo) que, en la escrituras, Satanás no es un ser personal sino simbólico(6). Siendo esto así, la máxima consiste en “atacar siempre a individuos o pequeñas facciones, nunca a masas sociales o nacionales en su conjunto”(7).
Además, al enemigo se le deben atribuir todos los males y ninguna virtud; como dijera George Kennan, agente de la central de inteligencia norteamericana, autor del cable más famoso de la historia de la diplomacia de dicho país, “El enemigo debía constituir siempre un centro. Debía ser completamente malo”(8). Dicho odio es dirigido, por lo general, en contra de los dirigentes, ya que las inmanentes leyes del poder enseñan que desaparecidos los líderes, desaparece también el centro de gravedad; no hay nada en torno de lo cual girar y todo se desmorona. Un proverbio oriental reza que “cuando un árbol se cae, los monos se dispersan” y entre nosotros es popular citar que “muerto el perro se acabo la rabia”(9). La historia recuerda que, durante el genocidio llevado a cabo por el imperio Español sobre los habitantes originarios de América, Hernán Cortés y Francisco Pizarro condujeron sus escasas fuerzas contra los imperios Azteca e Inca, capturando a los reyes, Moctezuma y Atahualpa, y los imperios cayeron en manos de los españoles.
Así las cosas, para mí, Kirchner no es todopoderoso y no determina las conductas de la sociedad toda por acción o por reacción. Es el modelo económico de país propuesto el que concita el apoyo o el repudio de los sectores que lo acompañan o repudian, y la concentración en él de todo lo malo no es más que un recurso propagandístico para desprestigiar, a través de una persona, a dicho modelo.

[1] Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato. Héctor Zimmerman. Pág. 39
[2] La guerra psicológica. Fernando Frade Merino. Pág. 117.
[3] La propaganda política. Jean Marie Domenach. Pág. 54,55.
[4] Las cosas y no tanto según Pérez Wat. Arnaldo Perez Wat. Pág. 248.
[5] La propaganda..op. cit. Pág. 55
[6] Las cosas …op. Cit. Pág. 246
[7] La propaganda …op.cit. pág.55
[8] Legado de Cenizas. La historia de la CIA. Tim Weiner. Pág. 41.
[9] The 48 Laws of power. Robert Greene. Pág.442





[1] Respetabilidad, poder y seducción. Alicia García López. Ed. Fin de siglo.
[2] Op. Cit. Pág. 16.

domingo, 20 de diciembre de 2009

CABEZA DE TURCO.
Muerto el perro
se acabo la rabia.

La Organización
vence al tiempo.


Al promediar el siglo XVII y durante largo tiempo, la moda de lo turco se apoderó de buena parte de Europa. El café a la turca, los divanes (llamados otomanos en occidente), las pinturas con sultanes y odaliscas invadieron los salones. Personajes de ese origen eran presencia habitual en las farsas, como ocurre en algunas que escribió Moliere. También los vieneses se dejaron ganar por esa influencia y crearon una masa cuya forma imita el símbolo de Turquía. Se trata de las “croissant”, nuestras sabrosas medialunas. En las ferias de diversiones, en los juegos de tiro al blanco o muñeco nunca faltaba alguno vestido de turco: quien lo descabezaba o volteaba el fez rojo ganaba un premio. Allí, en el idioma francés, surgió la frase servir de “tete de turc” la que pronto se difundió en España y América como “ser cabeza de turco”(1) .
Dicha frase denomina una técnica que, en los manuales de guerra psicológica, se llama también como “paraguas”, “pantalla” o “pararrayos” y sigue la regla de la simplificación y el “enemigo único”. Se trata de una poderosa arma de propaganda consistente en centrar las energías agresivas de una persona o grupo sobre otro individuo, grupo u objeto (2), demonizándolo, es decir haciéndolo tributario de todos los males. Concentrar el odio que se siente por el campo adversario en una sola persona es la forma de simplificación más elemental y encuentra su razón de ser en que los hombres prefieren enfrentar a personas visibles más bien que a fuerzas oscuras (3) o lo que es lo mismo: no se teme tanto al enemigo que se ve sino que el temor se multiplica cuando el mal es invisible (4).
Jean Marie Domenach explicaba, en su análisis sobre la propaganda, que lo expuesto es particularmente útil cuando se convence a los hombres de que su verdadero enemigo no es tal partido, o tal nación sino el jefe de ese partido o esa nación, con lo cual se matan dos pájaros de un tiro: por una parte se tranquiliza a los propios partidarios, seguros de tener enfrente no una masa resuelta como ellos sino una multitud engañada conducida por un mal pastor que lo abandonará cuando se abran sus ojos; por otra parte se puede esperar que se divida el campo contrario y se desprendan algunos elementos (5). La técnica tiene aplicación milenaria por parte de uno de los poderes sempiternos de la historia de la humanidad, la iglesia católica, que unificó en Satanás la existencia de todos los males. Este último término proviene del latín Satanas y este del hebreo Satán, nombre propio masculino que significa “el demonio”; considerando grandes filósofos, Kant por solo citar uno, que en la escrituras Satanas no es un ser personal sino simbólico(6) . Siendo así la máxima consiste en “atacar siempre a individuos o pequeñas facciones, nunca a masas sociales o nacionales en su conjunto”(7). A más de ello al enemigo se le deben atribuir todos los males y ninguna virtud; como dijera George Kennan, agente de la central de inteligencia norteamericana autor del cable más famoso de la historia de la diplomacia de dicho país, “El enemigo debía constituir siempre un centro. Debía ser completamente malo”(8). Dicho odio es dirigido por lo general en contra de los dirigentes ya que las inmanentes leyes del poder enseñan que desaparecidos los líderes, desaparece también el centro de gravedad; no hay nada en torno de la cual girar y todo se desmorona. Un proverbio oriental reza que “cuando un árbol se cae, los monos se dispersan” y entre nosotros es popular citar que “muerto el perro se acabo la rabia”(9). La historia recuerda que, durante el genocidio llevado a cabo por el imperio Español sobre los habitantes originarios de América, Hernán Cortés y Francisco Pizarro condujeron sus escasas fuerzas contra los imperios Azteca e Inca, capturando a los reyes, Moctezuma y Atahualpa y los imperios cayeron en manos de los españoles.
En un no muy lejano artículo de Pascual Serrano, editor del diario virtual rebelión y autor del libro recientemente a la venta en la Argentina “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo”, afirma que “sólo se puede llegar a la conclusión de que en Venezuela hay un empresario de apellido Chávez que compra bancos. Para los medios no es que el Estado venezolano haya comprado el Banco de Santander, ha sido Chávez quien ha sacado los millones de su bolsillo y se lo ha quedado. Es curiosa la sintonía de todos los medios: Agencia AFP: Grupo Santander vende a Chávez el Banco de Venezuela por 1050 millones de dólares, El Mundo: Santander vende a Chávez su filial en Venezuela por 750 millones, EFE en Heraldo de Soria: El Santander acuerda la venta del Banco de Venezuela a Chávez, RTVE: El Santander vende a Chávez su filial en Venezuela por 750 millones, El País: El Santander vende su filial venezolana a Chávez por 750 millones. Y, por si no fuera poco, El Mundo llega a titular Chávez se convierte en el primer banquero de Venezuela.” Los medios sustraen al Estado venezolano del escenario significante. Atribuyéndole a Chávez un personalismo propio de la presunta dictadura que describen, son los propios medios los que se niegan a entrar en la lógica de un Estado democrático y soberano.” Lo mismo ocurre en nuestro país donde según el poder hegemónico mediático y sus voceros: Carrio y Cia., el Estado ha desaparecido y todo es manejado por Néstor Kirchner - etiquetado con la letra “K” - o por Cristina Fernández. Porque para muestra basta un botón basta arrimarse a los diarios de los últimos días: Cristina necesita más plata y lanzan otra moratoria (Clarín 16.12.2009) Cristina se endeuda para financiar el déficit (La Nacion 14.12.2009) Cristina y Chávez firmaron acuerdos bilaterales (La Nación 9.12.2009). Se pretende excluir del significante no solo al Estado Argentino, sino el movimiento de millones de argentinos, cientos de ellos intelectuales de relevancia, que apoyan al gobierno de Cristina Fernández y su proyecto de país industrial enfrentado con el agro-exportador de materia prima para alimento de chanchos.
Operaría entonces el principio antes indicado: suprimidos Néstor Kirchner y Cristina Fernández no hay quien apoye la recuperación de las fondos de los jubilados de manos de las AFJP, la fábrica militar de aviones, aerolíneas argentinas, los enjuiciamientos a los autores del genocidio perpetrado entre 1976 y 1983, la recuperación de los convenios colectivos de trabajo como instrumento de discusión de salario, la disminución del desempleo del 25% en 2002 a 10% en 2009, la disminución de la pobreza de 60% en el año 2002 a 15% en 2009, la derogación de la ley Banelco o ley de precarización laboral, la derogación de la tablita de Machinea -que obligaba a pagar impuesto a las ganancias a los trabajadores-, la asignación universal por hijo para desempleados y trabajadores en negro, los aumentos otorgados a los jubilados durante los últimos seis años que ascienden a un 360% y la ley que los actualiza semestralmente, la ley de servicios audiovisuales, el desarrollo del Reactor nuclear nacional Carem, la culminación de Atucha II, la extensión de vida de la central de Embalse - segunda central nuclear construida en el país y la máquina térmica más grande de Sudamérica - y la puesta en marcha de una cuarta central nuclear en el país., entre muchas otras medidas, en fin: la participación del Estado como árbitro en las relaciones económicas del país, para crear una Patria –políticamente soberana, económicamente libre y socialmente justa - sustentable para cuarenta millones de personas, colocando a la economía al servicio del hombre y no al revés como pretende el modelo agro-exportador, viable solo con la existencia de veinticinco millones de argentinos (10) .
Como enfrentarlo.
Juan Domingo Perón, conocedor de los principios expuestos, nos enseñó que para enfrentar estas operaciones debemos organizarnos. Solo la organización vence al tiempo y al deceso de los líderes y es por eso que la octava verdad justicialista establece que “En la acción política de escala de valores de todo justicialista se encuentra: primero la Patria, después el movimiento y luego los hombres”. La organización de la Defensa, a las pretensiones de la restauración conservadora, debemos realizarla en todos los ámbitos y espacios que podamos ocupar, para poder de manera coordinada y tomando como base el principio de la concentración de fuerzas, salir a aplacar en el momento justo los embates de la derecha representada políticamente por los vergonzosos Duhales, (in) Morales, Agua-2, Des-Carrio-2, C(b)obos, Delarvaez, Macri -guerras en Posse y demás (malas) yerbas. Asimismo la organización, nos decía el General, requiere de la doctrina – que debe ser difundida e inculcada – ya que genera la unidad de concepción y nos lleva a la unidad de acción. Es fundamental en este momento reconocer al enemigo y al compañero para evitar que quinta columnas (11) puedan actuar dentro del nuestro espacio, de manera centrífuga, dispersando y dividiéndonos en estériles luchas sin reconocer el verdadero norte enemigo. Esto no debemos olvidarlo si pretendemos que en el 2011 el campo nacional popular y democrático no sea batido por los intereses del poder financiero internacional que le tiene asignado a nuestro país el rol de mero proveedor de materias primas como ya hemos expresado en un artículo anterior (12).
[1] Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato. Héctor Zimmerman. Pág. 39
[2] La guerra psicológica. Fernando Frade Merino. Pág. 117.
[3] La propaganda política. Jean Marie Domenach. Pág. 54,55.
[4] Las cosas y no tanto según Pérez Wat. Arnaldo Perez Wat. Pág. 248.
[5] La propaganda..op. cit. Pág. 55
[6] Las cosas …op. Cit. Pág. 246
[7] La propaganda …op.cit. pág.55
[8] Legado de Cenizas. La historia de la CIA. Tim Weiner. Pág. 41.
[9] The 48 Laws of power. Robert Greene. Pág.442
[10] Ver El medio pelo en la sociedad Argentina. Cap. 7. La sociedad y los límites de la patria chica. Arturo Jauretche.
[11] Se trata de adversarios que fingiéndose aliados a nuestra causa, conspiran desde adentro para favorecer al enemigo. No podemos, en momentos en que se juega el destino de la patria, permitir que algunos infames utilicen a la juventud embelezada por pletóricas protestas y la conduzcan a generar mayores situaciones de conflicto que las ya generadas por la derecha. No olvidemos las enseñanzas de la CIA: “La creación de una apariencia de inestabilidad desestabilizaría al gobierno”. (Legado de cenizas op.cit.pág. 152)
[12] http://www.aminomelovasacontar.blogspot.com/ Derrotismo

lunes, 7 de diciembre de 2009

Nueva zoncera económica.

“Hay que bajar el gasto público”
Por Ruben Telechea *
Para entender esta zoncera es necesario comenzar recordando brevemente cómo funciona el Estado: recauda impuestos y con los ingresos obtenidos hace frente a sus obligaciones. Estas son básicamente de salud, seguridad, asistencia social y educación.
Primero veamos si el Estado argentino es tan grande como habitualmente se dice: según una investigación realizada por Roberto Navarro publicada en este diario, tomando como fuente de información la Comisión de Finanzas de la Unión Europea y la Cepal, en 2006 mientras que en Argentina el gasto público era el 19,3 por ciento del total del PBI, el de Francia representaba el 53,3, el de Italia el 50,1 y el de Estados Unidos el 34,5 por ciento. El gasto público en EE.UU. es proporcionalmente casi el doble del nuestro. Y con un PBI que es 50 veces más grande que el de Argentina.
Una vez aceptado que lo del tamaño del gasto no es real, es muy probable que aparezca un segundo planteo: el problema es la enorme cantidad de empleados públicos. Veamos también si esto es así: según el mismo informe en la administración pública nacional trabaja el 4,9 por ciento del total de la población. En Noruega el 16,7, en Canadá el 9,0, en Brasil el 7,8 por ciento. ¿Y en Estados Unidos?: en 2006 trabajaban en el sector público 35.510.000 personas, lo que representaba el 12,1 por ciento de los habitantes de ese país. Proporcionalmente bastante más del doble que en Argentina.
Por lo tanto, es una zoncera insistir con el tamaño del gasto público. Se podría debatir mucho acerca de la calidad del gasto (y con razón), pero muy poco acerca del tamaño del Estado. Surge entonces la pregunta acerca de cuál es el motivo que lleva a un coro de voceros de esa zoncera a querer imponer la idea de bajar el gasto público. Como mínimo hay dos razones: primero porque son los sectores más ricos o de mayores ingresos de la sociedad y por ello, los que pagan más impuestos. Por lo tanto cuanto más chico sea el gasto público, menores serán las cargas tributarias necesarias para cubrirlos. Pero además a ellos no les interesa que el Estado gaste en educación, salud o seguridad porque mandan a sus hijos a escuelas privadas, tienen una buena prepaga y vigilancia en su cuadra o en su propia casa. Por lo tanto, es una carambola a dos bandas: si el Estado es más chico pagan menos impuestos para algo que nos les interesa que brinde, simplemente porque no lo utilizan.
Así que aquellos que sí necesitan de estos servicios del Estado no sean zonzos: no repitan esta frase hecha que en realidad los perjudica notablemente.
* Profesor de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Para comprender la actualidad recomiendo la letra de esta excelente zamba escrita por Hugo Ferrari, un autor uruguayo, e interpretada por Hernán Reyes. Invito a escucharla.

http://www.youtube.com/watch?v=Tm_l9XFZBV8

Disculpe.
Disculpe si no entiende lo que canto
tal vez hablamos lenguas diferentes
usted reniega siempre de estos pagos y yo
y yo quiero y admiro a nuestra gente
usted reniega siempre de estos pagos y yo
y yo quiero y admiro a nuestra gente
Usted siempre derrocha madrugadas
hablando de los cielos de otras tierras
en cambio yo comienzo mi jornada
contento de estar bajo estas estrellas
Disculpe si no me entiende
disculpe si no lo entiendo
usted habla por boca de otra gente y yo
y yo soy solo el eco de mi pueblo
usted habla por boca de otra gente y yo
y yo soy solo el eco de mi pueblo
Disculpe si lo digo a mi manera
usted siembra rencor y yo esperanza
usted envidia de otro su bandera
y yo adoro a mi celeste y blanca
Yo soy como el hornero y me retobo
mi patria es mi nido y la defiendo
en cambio ustedes son como los tordos
que quieren empollar en nido ajeno

sábado, 7 de noviembre de 2009

Dementia unius fit multorum opinio[1].
Encuestas de opinión.

La encuesta es para la real academia un conjunto de preguntas tipificadas dirigidas una muestra representativa, para averiguar estados de opinión o diversas cuestiones de hecho. Es un invento social, que aunque haya sido concebido en los términos más científicos es ante todo un instrumento ideado con fines políticos, fines que no son siempre evidentes. La palabra encuesta proviene del francés “enquete” y esta del latín “inquirere”, inquirir palabra que en Argentina llega a reemplazar a preguntar[2]. Puede observarse entonces que en su propio origen etimológico la encuesta lleva impreso su carácter de instrumento de manipulación puesto al servicio del interés de quien pregunta, ya que aplicado el criterio de igualdad de poder entre encuestado y encuestador descubrimos que existe una asimetría con fuerte saldo a favor de este último[3]. Quien interroga está en condiciones de hacer sentir su fuerza y poder ante el interrogado. Esto lo saben muy bien los abogados litigantes o de la fiscalía en los juicios penales orales en los cuales se induce al testigo a decidir entre dos explicaciones posibles para un hecho, una de las cuales destruye su historia. La pregunta ¿Ha ud. dejado de pegarle a su mujer? si bien podría ser cuestionada en un proceso judicial da una idea cabal de lo que se expresa, ya que cualquiera sea la respuesta lleva implícita una conducta reprochable: si se responde que si, implica que antes le pegaba y si se responde que no, no hay mucho que explicar. El diario Clarín virtual es realmente avezado en la trampa. Vemos el diario virtual del día lunes diecinueve de octubre y su encuesta: ¿Qué ha dejado principalmente de hacer por temor a vivir algún hecho de inseguridad? Como explicábamos la pregunta lleva implícito que la persona que va a contestar tiene temor a vivir un hecho de inseguridad y genera la idea de que la inseguridad es “el problema” y todos lo padecemos. Veamos otro ejemplo en el diario virtual del día 21.10.2009: ¿En las últimas semanas, ¿modificó sus hábitos de consumo por los aumentos de precios? La pregunta lleva ínsita una afirmación: Hubo aumentos de precios, razón por la cual sea cual sea la respuesta el encuestado dará por cierta la existencia de dicho aumento = inflación – tema que constituye junto con la inseguridad el comodín mediático para hostigar el gobierno cuando no aparece un tema que reditúe mayor desprestigio o mayor interés en el multimedio.
El recurso psicológico de las opciones.
Las encuestas enmascaran su fundamento democrático en la libertad de quien opina para optar y elegir cuando en realidad son un medio que reduce el número de alternativas. Reducen el contexto significativo del que surge la auténtica gama de opciones posibles expresando por ello opciones guiadas[4]. Sin embargo basan su fundamento ideológico - democrático y su apariencia inocua en la libertad de elegir o libertad de opción. Se trata de un recurso que hace posible la manipulación ya que palabras como libertad, opciones y elección evocan un poder que va más allá de la realidad de los beneficios que encierran. Mientras el más mínimo espejismo de una opción asome en el horizonte, rara vez elegimos centrar nuestra atención en las opciones que no tenemos. “Elegimos” para creer que se está jugando limpio y que gozamos de libertad, prefiriendo no analizar en profundidad la libertad de elegir. Cuando podemos elegir entre viarias alternativas nos cuesta creer que se puede tratar de una manipulación o engaño. Ello permite a los encuestadores otorgarnos una pequeña cantidad de libre albedrío a cambio de una imposición mucho mayor. Esa renuencia a analizar lo reducido de nuestras opciones proviene del hecho de que el exceso de libertad genera una suerte de angustia. La frase “opciones ilimitadas” suena muy prometedora pero una cantidad ilimitada de opciones en realidad nos paralizaría y anularía nuestra capacidad de elegir. Por eso el espectro limitado de opciones en cierta forma nos reconforta.
Encuestas de efecto o de campaña.
Diariamente se publican encuestas con fines publicitarios que se denominan “de efecto” o “de campaña”. Todos los diarios virtuales, que conforman la pata virtual del oligopolio mediático, enemigos declarados (mas no sus causas y motivos) del gobierno actual de Cristina Fernández, lo utilizan actualmente para golpear a éste. Se trata de una herramienta para conseguir adeptos o generar detractores. Las encuestas constituyen una presentación “científicamente convincente” de opiniones sociales o proyecciones electorales y son más creíbles y efectivas que un simple anuncio de campaña[5]. Hace más de medio siglo el psicólogo inglés Bartlett explicaba que un truco propagandístico consistía en el uso de figuras y estadísticas aparentemente concretas, ya que pocas personas están dotadas de verdadera facilidad para el empleo de los números y muchas menos para comprender críticamente el uso de las medidas estadísticas aún aquellas más sencillas. Destacaba que “cuando se cuantifica una declaración parece llevar la mayoría de las personas que la escuchan una certeza mayor y se acepta sin objeciones”[6]: los números no mienten parece ser la creencia inoculada en el imaginario colectivo. Se trata entonces de un recurso político que se vale de principios de psicología social para formar opiniones, consistiendo en la aplicación de determinadas reglas de la propaganda política, como son: la regla de la unanimidad y del contagio. Constituye un objetivo cohesivo dentro de la denominada guerra psicológica. Jean Marie Domenach en su estudio sobre la propaganda del nazismo, fascismo y comunismo explica que la mayoría de los hombres desean ante todo armonizar con sus semejantes. Rara vez osarán perturbar la armonía que reina en torno de ellos expresando una idea contraria a la de la generalidad; de lo que se infiere que una gran cantidad de opiniones públicas son, en realidad, una adición de conformismos, mantenidos porque el sujeto cree que su opinión es también unánimemente sostenida por quienes lo rodean. La tarea de la propaganda será entonces la de reforzar la unanimidad o la de crearla artificialmente: “el campo somos todos”.
Cuenta la autora que el estudio de las sociedades de abejas permitió formular la “ley del contagio psíquico”. El animal que forma parte de un rebaño es más sensible a la reacción de otros individuos del grupo que a estímulos exteriores. Esta ley de la simpatía inmediata, este dejarse llevar gregario, se encuentra también en las sociedades humanas. La unanimidad es al mismo tiempo una demostración de fuerza ya que uno de los fines esenciales de la propaganda es manifestar la omnipresencia de los adeptos y superioridad frente al adversario[7]. Maquiavelo recuerda en “El Príncipe” las palabras de Tito Livio sobre el hombre: “ex forocibus universis singuili metui suo obdeintes fuere”, es decir que los hombres cuando están todos juntos son audaces y que cuando cada uno empieza a pensar en el peligro que le amenaza es débil y cobarde[8]. Los manuales de guerra psicológica denominan esta táctica “unirse al vencedor”, también llamado “seguir a la masa”. Es un método que refuerza la tendencia natural de la gente a ponerse del lado del vencedor, y consiste en convencer a la audiencia de que el mensaje de la propaganda es resultado de un irresistible sentimiento de la masa al cual debe unirse. Todo el mundo (La gente[9], Los argentinos[10]) son expresiones que producen la impresión de que toda la audiencia está de acuerdo con las manifestaciones del medio de comunicación que las propaga y predisponen al que oye el mensaje a estarlo también. Esta táctica tiene éxito porque muchas personas temen quedarse aisladas y desean ardientemente estar de acuerdo con la mayoría. Así se consiguen nuevos adherentes y se consolidan los tibios. También permite que la audiencia no apruebe ciertas ideas, sugiriendo que son populares en grupos odiados o temidos por ella. En Córdoba, el experimento ha dado bastante resultado ya que basta con salir a la calle para escuchar a cualquier desconocido espetarnos en la cara comentarios despectivos respecto de la Presidenta y el gobierno nacional, sin tener conocimiento alguno sobre nuestra opinión. Se ha generado por tanto la idea de unanimidad. ¡Todos estamos en contra de este gobierno! En épocas electorales la regla de unanimidad y contagio, que como ya expresamos surge de la tendencia innata del hombre a congeniar con su grupo y su hábitat, succiona en forma centrípeta al individuo y lo integra en un clima globalizado culminando en el recurso de “vagón de cola” ya que se destina la encuesta a persuadir a todos los indecisos para que a última hora se sumen al tren de la victoria que ya sale de la estación electoral[11]. En la teoría de la comparación social de León Festinger la gente tiende a averiguar si sus opiniones son correctas y la tendencia a evaluar las propias opiniones o capacidades puede paradójicamente conducir a una modificación de ellas con el objeto de aproximarlas a las opiniones o capacidades de aquellos accesibles a su comparación. Al aumento de fuerza de la tendencia a evaluar la opinión particular aumenta la evaluación negativa de la disimilitud entre uno mismo y los otros que se utilizan con propósitos de comparación. Si se acentúa la importancia del grupo de comparación destacando la importancia de la capacidad de éste se incrementará la presión hacia la uniformidad: lo que implica que en momentos en que por la existencia de conflictos sociales aumenta la tendencia a evaluar la opinión de uno frente a los demás y ante la opinión abrumadora de la mayoría se tiende a conformar la opinión con esta última: “Si todos están con el campo, yo debo opinar mal acerca del gobierno.” Schachter por su parte demostró que la tendencia a asociarse con otros que estuvieran pasando por una experiencia similar se acentúa cuando los sujetos están ansiosos. De allí que el recurso del oligopolio mediático de plantearnos en crisis permanente, resulte útil también a estos fines: Como todos estamos en crisis, tendemos más aún a conformar nuestras opiniones conforme las reglas antes expuestas. Festinger señala asimismo, en su teoría de la disonancia, que el hombre tiene la necesidad de tener un conocimiento aparentemente congruente del mundo y sus relaciones es decir conocimientos que no tengan disonancias entre si. Por ello nos explica que es más fácil cambiar las propias creencias sobre lo que uno está por hacer o piensa que las referentes a una realidad concreta, ya que presumiblemente se puede modificar con más frecuencia el propio comportamiento que el ambiente: “Si todos están en contra, no podré cambiar la opinión de todos, pero si la mía propia”. Solomon Asch realizó durante la década del cincuenta del siglo pasado un interesante experimento. Su paradigma experimental es simple: Se pide a un sujeto que exponga su juicio acerca de un tema obvio luego de haber escuchado a una mayoría unánime (cómplice del experimentador) que había manifestado un juicio erróneo. Los sujetos experimentan un profundo conflicto y muchos se perturban emocionalmente. Si bien en una serie de pruebas la mayoría de los juicios es correcta, más de la mitad de los sujetos cometen errores que coinciden con el juicio de la mayoría unánime. La explicación de Asch es que los sujetos experimentan conflicto entre dos fuentes confiables de información: sus propios sentidos y los juicios de los demás. El conflicto es profundo porque en general la acción individual se basa en una mínima confianza de los juicios y percepciones propios y la acción social supone un mínimo de confianza en la percepción y juicios de los demás. Sin embargo Deutsch y Gerald sugieren que la conformidad con la opinión de la mayoría no está determinada por el hecho de percibir que los juicios de los otros son fuentes válidas de información sino que se basa más en razones emocionales, como por ejemplo el miedo a la desaprobación. Cualesquiera fueren las razones la conclusión es la misma: el hombre tiende a conformar su opinión a la de la mayoría que lo circunda.
El lenguaje como instrumento de propaganda.
En un trabajo anterior hemos expuesto la importancia del lenguaje en la construcción de la realidad[12]. En un reciente trabajo Hugo Presman[13] explica que con la caída del muro de Berlín se sepultó la palabra “pueblo” y emergió “la gente”. Ello es así dado que en la actualidad el recurso propagandístico de la regla de la uniformidad y contagio así como la totalidad de los recursos de las operaciones psicológicas se encuentran en manos del poder financiero internacional que gobierna del mundo detrás del trono y a quienes debe convencer respecto de la oposición a gobiernos populares es a vastos sectores de la clase media. En principio la clase trabajadora cuenta con su conciencia de clase, y si bien puede equivocarse en oportunidades, tiende a comprender en donde se encuentra el norte enemigo. Siendo así, el trabajo psicológico se realiza en sectores medios ilustrados, con cierta preparación académica, que sienten por lo general un profundo rechazo por el pueblo o los cabecitas negras, razón por la cual no puede utilizarse para integrarlos la palabra “pueblo” que conlleva para ellos una carga negativa y peyorativa. La nueva palabra es “gente” y el recurso ha sido escogido con cuidado. Como bien explican Joan Corominas y José Pascual, en su monumental obra, en América y concretamente en Colombia y Argentina el término gente empleado como predicado tiene el sentido de “gente decente”, o “persona” por oposición a animal: fulano es muy gente = es una persona muy correcta. Entonces si la “gente” dice y opina que este gobierno es nefasto el contagio debe ser inmediato; lo dicen las personas decentes y correctas luego es verdad.
Como quebrar el principio.
Dado que el sistema opera de manera sistemática multiplicando su voz a través del multimedia comunicacional, y aún no pueden apreciarse y hacerse sentir los profundos efectos que tendrá la aplicación de la nueva ley de servicios audiovisuales, quienes deseamos oponernos al sistema defendiendo un proyecto de Nación, contamos con el recurso de la palabra en el diálogo personal, sin olvidar por supuesto el vasto campo que encontramos en la red de redes. Es imperativo entonces des-estructurar el discurso único en contra del gobierno, haciéndole saber a quien tenga la falta de buenas maneras y la capacidad para espetarnos cualquier improperio en contra de este, que no compartimos sus ideas (quien dice lo que quiere, tiene que escuchar lo que no quiere) y que existen muchos otros que piensan al igual que nosotros, amén por supuesto de explicarle las importantes medidas llevadas adelante por el gobierno de la Presidenta Cristina Fernández y los intereses a los que se ha enfrentado. Por otra parte deberemos enseñar al pueblo a valorar críticamente las encuestas preguntándose siempre: ¿Qué consultora la hizo? ¿a pedido de quien? ¿cómo se redactaron las preguntas? ¿cuál fue el universo analizado?. Así ayudaremos a que en el 2011 no nos la vuelvan a contar los (intereses) Duhales, los (in) Sola (do), los (in) Morales, los Aguad(os), los Julio Cesar Bobos, los (Des) Carrio y cia. en su carácter de voceros y empleados del poder financiero global.

[1] Un loco hace ciento si le dan lugar y tiempo.
[2] Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico. Corominas Pascual. Sub voce querer.
[3] Los manipuladores de cerebros. Herbert Schiller. Pág. 151.
[4] Los manipuladores…pág. 154.
[5] Marketing político electoral para municipios, Santiago – Varela. Ed. La Crucia. Pág. 51
[6] La propaganda política. F. C. Bartelett. Pág. 90.
[7] Jean Marie Domenach, La propaganda política. Pág. 70,71, 80
[8] Nicolás Maquiavelo. El Príncipe. Pág. 145.
[9] Diario Perfil: “Encuesta exclusiva: La gente cree en un resurgimiento radical y en Cobos como su lider. http://www.perfil.com/contenidos/2009/04/05/noticia_0015.html
[10] Diario Perfil: Los argentinos creen que la economía está mal y empeorará. http://www.perfil.com/contenidos/2009/09/10/noticia_0008.html
[11] Teoría y práctica de la propaganda contemporánea. Cesar Hidalgo Calvo. Pág. 75
[12] El lenguaje y la propaganda política.
[13] La batalla política del lenguaje (http://www.presmanhugo.blogspot.com/)

domingo, 1 de noviembre de 2009

Asignación universal por hijo y “La plata de los jubilados”.

A mi, Turello, Carrio y Cia. no me lo van a contar!
Una de las objeciones que han planteado los esbirros del establishment nacional es que la financiación provenga de la Anses o como ellos prefieren llamarla: “la plata de los jubilados”. La verdad es que no deja de sorprender la caradurez, desfachatez y falta de honestidad no solo intelectual sino de toda clase, de estos señores bian. Hace menos de un mes el cardenal Bergoglio desde el hotel Alvear (el más lujoso de la ciudad Capital) y junto a Roberto Dromi, autor jurídico intelectual del desguase del estado (recordemos el apotegma: Nada de lo que deba ser Estatal permanecerá en manos del Estadohttp://www.youtube.com/watch?v=euvM7jG15w0), le reclamaba a este gobierno por la pobreza. Ahora que el gobierno toma una medida que aparece como la más trascendental en la materia desde los gobiernos del General Peron, cuestionan la procedencia de los fondos. La suerte que tenemos los argentinos es que muchos tenemos memoria y a mi estos señores no me la van a contar. En primer lugar porque los fondos no son el capital de los jubilados sino que serán financiados por las ganancias del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de las Jubilaciones, que acumula 134.602 millones de pesos, y que en 2010 dejaría una rentabilidad de 12.000 millones, lo que constituye un destino justo de los fondos del pueblo argentino, y en segundo porque si el gobierno intenta establecer nuevos impuestos los sectores a los que representan son los que primero se van a oponer como lo hicieron con la resolución 125. De ese modo imponen una lógica en la que es imposible sacar del núcleo duro de la indigencia a una importante cantidad de personas ya que cuando están en la oposición cuestionan la pobreza, pero cuando gobiernan como el Sr. Gerardo Morales, subsecretario de desarrollo social de De La Rua, no solo no le dieron este beneficio a los hijos de los trabajadores en negro y a los desempleados sino que le rebajaron el 13 por ciento a las asignaciones familiares de los trabajadores en blanco y le bajaron el trece por ciento a los jubilados que cobraban $300 http://www.clarin.com/diario/2001/07/17/e-286011.htm . Palos porque bogas, palos porque no bogas. El gataflorismo de estos señores se justifica en sus intereses y el de sus patrones del establishment financiero, pero cuesta entender el de muchas personas que no llegan a decodificar la trascendencia de la medida.
Dignidad.
Esta medida dignifica a todos los niños al darles y reconocerles el carácter de personas. A partir de este momento el Estado los reconoce y se compromete en su vida económica social. ¿El monto alcanza? Siempre será necesario sumar más para construir una sociedad socialmente justa, pero sin embargo cabe destacarse que el monto de $180 representa más del 80% del valor de la canasta básica para una persona.
Hacer memoria.
Estos señores que despotrican contra el origen de los fondos para la medida son los que durante más de quince años permitieron que una banda de empresarios privados se quedara con la plata de los jubilados a través de las AFJP y desfinanciaran al Estado hasta arrinconarlo en una posición que lo obligó, entre otros factores, a declarar el default en 2001 como bien lo explica Alfredo Zaiat http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/113765-36113-2008-10-22.html. Este tuvo como uno de sus impulsores la propia estructura del sistema previsional privado, que poseía el germen del default. Teniendo en cuenta que la deuda del sector público nacional se incrementó en 66.500 millones de dólares entre diciembre de 1994 y de 2001, el sistema de AFJP explica por sí sólo 41.300 millones de dólares de ese aumento (el 62 por ciento). Ese monto surge de 31.800 millones de dólares de emisión de títulos públicos para compensar los fondos no ingresados, a los que se sumaron 9500 millones de dólares por el costo del endeudamiento por este concepto, con una tasa de interés promedio de 9,6 por ciento anual. Además de ello los principales ejecutivos de las administradores de fondos de pensión cobraron cifras fabulosas en concepto de sueldos, premios y bonificaciones de acuerdo a los registros de las propias compañías que prueban que entre las diez AFJP que operaban en el mercado 150 ejecutivos cobraban cerca de 200 millones de pesos por año, aún cuando las inversiones realizadas dieran pérdida. Otro dato: durante los quince años de administración privada se pagaron con la “plata de los jubilados” comisiones a las AFJP por el obsceno monto de 9000 millones de dólares sin que el Sr. Juan Turrelo levantara su pluma para cuestionar el destino de la plata de los jubilados. Algo más para decir? Si. A mi, Turello, Carrio y Cia: No me lo van a contar.